https://3speak.tv/watch?v=sandry.life/lzsiqjxp
HOLA COMUNIDAD
Quiero contarles una experiencia vivida el pasado Viernes en uno de los espacios del lugar donde actualmente estoy laborando. Tuvimos la oportunidad de realizar una actividad llamada Venesolanísima, Ritmos y Sabores De Nuestra Tierra en alianza con una compañía de Danzas, donde nosotros como establecimiento haciendo honor al nombre de la actividad, resaltamos la venta de comida tradicional venezolana como lo fue la Arepa y la Cachapa de Maíz dulce, donde tuvimos buena receptividad.
Por su parte, este grupo de Danza (Genedancer) preparó una Temática de varios ritmos, donde el que más resaltó fue la música que nos identifica como venezolanos en cualquier lugar del mundo (El Joropo) además de que cada uno de los participantes se presentó con vestimenta alusiva a la Bandera de Venezuela así como el tradicional sobrero, Alpargatas, Camisa de Cuadros, Faldas Largas entre otros.
Cuando empezó el baile se sentía la emoción de todos los presentes, el entusiasmo de hacer algo diferente donde lo que se iba a resaltar era a nuestra amada Venezuela.
Al estar laborando no podía dedicarme al baile pero si a apreciar cada expresión de los rostros donde me llamé a reflexión de que cada momento es único, que debemos valorarlo y disfrutarlo y que a cada situación vivida debemos buscarle el lado positivo, el mensaje que hay detrás.
En esa actividad habían niños, adolescentes, personas de la tercera edad, otras con condiciones físicas limitadas, otras con situación económica bastante difícil (Lo sé, ya que en busca de alguna orientación me lo han manifestado), otros con Procesos fuertes que Dios permitió en sus vidas con un propósito (en éste último me incluyo) y sin embargo la energía, el positivismo, la alegría que emanaba de sus rostros y la actitud con que se desenvolvían eran dignas de admirar, personas con espíritu guerrero que nos enseñan que música, la danza, la buena actitud, el entusiasmo y los detalles son el combustible que nos impulsa a seguir adelante incluso en los momentos más difíciles; por eso les comparto que mi lección de ese día fue, no permitirme que ninguna situación o condición sea obstáculo para intentarlo tantas veces sea necesario.
Quiero ser una Luz de esperanza y un ejemplo de resilencia para motivar a otros y demostrar que sí se puede. !Viva Venezuela y su gente maravillosa! ¡Tendremos mejores días, y juntos, los construiremos con fe y amor!”