Las personas tenemos un sistema de creencias y una percepción de la vida y de lo que nos sucede, que se ha construido desde la infancia, desde nuestros modelos. Esto condiciona nuestras acciones, lo que percibimos que es nuestra realidad, cómo reaccionamos a los estímulos del exterior. No somos víctimas de nuestros genes, somos dueños y señores de nuestro destino. Puedes co crear tu destino, dejar de ser víctima y cambiar el curso de tu vida.