Estar constantemente esperando que llegue un mañana donde todo sea diferente a hoy, donde ya cumplimos nuestras metas, donde YA SOMOS EXITOSOS, es un desperdicio de tiempo y de energía. El mundo cambia constantemente, ¡nosotros cambiamos constantemente! Y por ende cambian nuestras prioridades, gustos, anhelos. Posponer nuestra felicidad hasta que llegue ese mañana soñado nos puede llevar a la frustración antes de lo que te imaginas. La felicidad está a tu alcance ahora si sabes enfocar tu atención adecuadamente.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.