Las demandas de las universitarias se encuentran en las calles con una gran movilización de mujeres jóvenes cuyo discurso se orienta a hacer públicas las violencias en contra de las mujeres que se han hecho cada vez más inaceptables y entre las cuales el alto al feminicidio es la demanda más sentida por las mujeres mexicanas, removiendo fuertemente los cimientos patriarcales. Lo que queda reflejado, en primer lugar, en la masiva movilización del 8 de marzo de 2022, que junto a la huelga de actividades llevó al cierre masivo de escuelas, vaciamiento de calles y transporte público, haciendo de la ausencia una acción política de resistencia.