El mamador no se crea ni se destruye, solo evoluciona sus gustos con tal de humillar a los demás. Desde catar cerveza, hasta minimizar el cine comercial: en el capítulo de esta semana hablamos sobre gustos mamadores.
El mamador no se crea ni se destruye, solo evoluciona sus gustos con tal de humillar a los demás. Desde catar cerveza, hasta minimizar el cine comercial: en el capítulo de esta semana hablamos sobre gustos mamadores.