¡Qué fácil es perder cabeza entre tanto desorden! Pero sí algo no permito en este movimiento, es ser "mal vibroso", ahora más que nunca tenemos que escuchar chistes de papá, dejar de juzgar y criticar, para empezar a vivir el camino de la verdadera libertad... (Libro recomendado: La auténtica felicidad por Martin Seligman)