La respuesta es bastante simple: No nos gusta leer porque no lo consideramos una actividad placentera y divertida. En otras palabras, no lo disfrutamos. Es de vital importancia ser un lector ávido en un mundo tan competitivo y lleno de problemas, y el tener el hábito de la lectura puede marcar la diferencia e impactar en la vida de las personas de manera positiva haciéndolas mas cultas, creativas y con un criterio propio. "Una persona que lee, es alguien muy difícil de engañar"