Lanzarnos a comentar una obra tan magna, compleja y a la vez desconocida para el gran público actual es una temeridad. Pero para eso estamos, para hablar de lo que merece la pena. Y Dune merece la pena.
Lanzarnos a comentar una obra tan magna, compleja y a la vez desconocida para el gran público actual es una temeridad. Pero para eso estamos, para hablar de lo que merece la pena. Y Dune merece la pena.