Hay algo que pasa en mi cabina que no pasa en ningún otro lado. Cuando alguien cierra los ojos por dos horas, empiezan a salir conversaciones que no tienen en ningún otro lugar. Confesiones. Desahogos. Verdades guardadas. Hoy hablo de por qué con los ojos cerrados decimos lo que no nos atrevemos a decir mirando a los ojos. 💜