Imaginar el fin de la guerra contra las drogas nos cuesta trabajo. Hemos vivido tantos años afrontando sus consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales que pensar en ello requiere creatividad. Eso pasa desde imaginar una nueva relación con el Estado hasta dejar de sancionar el placer. Para analizar cómo sería esa realidad invitamos a Catalina Gil Pinzón, oficial del Programa de Política de Drogas de la Open Society Foundations, y a Stefan Peters, director académico del Instituto Colombo Alemán para la Paz -CAPAZ-.