Hemos escuchado decir infinidad de veces que el hubiera no existe, sin embargo, nosotros nos quedamos en esos hubiera, soltamos una ancla en esos pensamientos, en las creencias que generaron, en cómo creímos que nos sentimos y analisamos el pasado con la esperiencia que tenemos después de haber vivido eso, juzgandonos con bases diferentes a las que teníamos cuando actuamos. Es preciso soltar el pasado, dejar los hubiera, aprender de lo que ocurrió para cambiar nuestro presente y forjar nuestro futuro y no seguir atormentandonos por todo lo que hubiese podido ser. Porque lo que fue es como tuvo que ser para que aprendieras.