La marcha efectuada en contra de LUMA no debe interpretarse como una victoria de repudio a la empresa ni como muestra de aceptación. Sin embargo, podría denominarse como una segunda oportunidad para esa compañía.
La marcha efectuada en contra de LUMA no debe interpretarse como una victoria de repudio a la empresa ni como muestra de aceptación. Sin embargo, podría denominarse como una segunda oportunidad para esa compañía.