La meta de nuestros matrimonios es la de ministrar a nuestras parejas (servir, respetar, dar), no la de manipularlas para satisfacer nuestras propias necesidades. Teniendo en cuenta ese objetivo, ¿cómo nos comunicamos?
La meta de nuestros matrimonios es la de ministrar a nuestras parejas (servir, respetar, dar), no la de manipularlas para satisfacer nuestras propias necesidades. Teniendo en cuenta ese objetivo, ¿cómo nos comunicamos?