El camino para sanar viejas heridas es a través de honrar todo lo que haz atravesado para ser quien eres hoy, reconocer las condiciones que haz experimentado, compasivamente amarte para regresar al presente en paz.
El Arcangel Rafael es una energía sanadora de puro amor que nos ayuda a salir del pasado reconciliados para poder aceptar nuestro presente y seguir mirando hacia adelante.