La situación es esta. Un señor de 70 años le dice a su hijo de 40, casado y con dos hijos: “Es que no tienes iniciativa ni ganas de trabajar tan duro como lo hice yo”. Curiosamente, unos minutos antes en la charla, este mismo hombre de 70 años había dicho: “Yo trabajé duro para que mis hijos no tuvieran que hacerlo”. Bienvenidos a un nuevo podcast.