¿Alguna vez te has preguntado que pasaría si dejaras de hacer todo por complacer a los demás? Muchos de nosotros nos gastamos una vida intentando hacer felices a quienes nos rodean, sin importarnos si eso que hacemos nos hace o no felices, si nos lastima o no, si somos en realidad quienes somos o si sólo somos un reflejo de todo lo que realmente no amamos. Por eso pienso que es vital convertirte en tu prioridad y aprender que primero eres tú, después tú y al final tú.