Bien es sabido que en el mundo nadie es monedita de oro como para caerle bien a absolutamente todos, sin embargo hay personas, como yo, que sentimos que por más que nos esforzamos, nos es más difícil caerle bien a aquellas nuevas personas en nuestras vidas, y no podemos evitar cuestionarnos si hay algo mal con nosotros. Por ello, en este episodio quiero contarles un poco de lo que he aprendido sobre no ser del agrado de todos y como lidio con esto.