Mientras que por todo oriente rugen las gargantas del pueblo que quiere deshacerse de una vez por todas de sus viejos dirigentes, el equipo de Contado Pierde clama por el regreso de su querido director y librarse así de la tiranía del becario pelota.
Con este objetivo, los muchachos más deslenguados del podcasting nacional hacen un ejercicio de redención y ética periodística, dándole un buen repaso a la actualidad y tragándose sus palabras acerca de la resucitada ley Sinde. Y si bien es cierto que rectificar es de sabios, no lo es menos que el que la sigue la consigue, así que Contado Pierde vuelve a desplegar a su ejército de aguerridos corresponsales con el fin de discernir el buen estado de salud de Don Juan Carlos I Rey de España, cosechando contundentes éxitos tales como sensibles documentos de estado o una absurda conversación con un murciano tan furioso como hambriento.
Todo esto rematado con una nueva sección de autoayuda y decorado por el erotismo recalcitrante sello de este programa.