En ocasiones nos sucede algo y rápido decimos "¿Por qué me sucede esto?, casi nunca pensamos el ¿Para qué nos sucede esto?, y esa pregunta cambia mucho la manera de ver las situaciones. Si nos preguntamos Para qué nos sucede esto, en vez de Por qué?, desde ese momento empezamos a analizar qué es lo que debemos aprender de la situación que estamos afrontando en este momento.