En este episodio reflexionamos sobre el flourishing —Florecimiento en español— y el peligro de vivir sin un propósito claro que perseguir. Nos preguntamos si Cristo también nos llama a ser agentes de progreso y qué implica realmente ese llamado en las distintas dimensiones de la vida personal, comunitaria y social. Además, analizamos si la Iglesia carece hoy de agentes de progreso y qué motivos pueden estar detrás de esta ausencia. Una conversación que invita a despertar, asumir responsabilidad y vivir una fe que transforme y genere crecimiento.