
Sign up to save your podcasts
Or


Una vez has entregado tu vida a Cristo, una vez te has consagrado a Dios, una vez has sido separado por Dios... no hay NADA que pueda pasar que haga que el propósito de Dios no se cumpla. En esta ocasión vemos el ejemplo de Jonas en la Biblia para establecer este punto.
By Gavriella Hardoon HodgeUna vez has entregado tu vida a Cristo, una vez te has consagrado a Dios, una vez has sido separado por Dios... no hay NADA que pueda pasar que haga que el propósito de Dios no se cumpla. En esta ocasión vemos el ejemplo de Jonas en la Biblia para establecer este punto.