Tu relación con Dios mejora tu calidad de vida, convirtiéndote en una persona productiva desde tu interior. Recuerda que el fruto del espíritu Santo lo experimentarás si diariamente fortaleces tu relación con Dios.
Tu relación con Dios mejora tu calidad de vida, convirtiéndote en una persona productiva desde tu interior. Recuerda que el fruto del espíritu Santo lo experimentarás si diariamente fortaleces tu relación con Dios.