Cuando los límites a la Libertad de Expresión en una sociedad NO están delimitados por el Estado de Derecho y sus Instituciones sino por la sensibilidad de sus habitantes o sus gobernantes, hemos perdido la batalla quienes aspiramos a vivir siendo dueños de nosotros mismos, es la puerta de entrada de regreso a la servidumbre. Un texto de Ludovico Maquiavelo