La mejor manera de conocer un árbol bueno, es por sus frutos. En otras palabras la vitalidad de un árbol se reconoce por sus frutos. Así mismo pasa con el fruto de nuestra vida; los frutos hablan de tí y manifiestan todo lo que eres en tu interior.
La mejor manera de conocer un árbol bueno, es por sus frutos. En otras palabras la vitalidad de un árbol se reconoce por sus frutos. Así mismo pasa con el fruto de nuestra vida; los frutos hablan de tí y manifiestan todo lo que eres en tu interior.