La desnutrición representa una de las consecuencias mayores del cáncer. Una terapia nutricional acorde al estado clínico del paciente es vital para el buen pronóstico de esta enfermedad. El 35% del cáncer está relacionado con las alteraciones que la dieta genera, es decir que es una enfermedad que se puede prevenir y con un estilo de vida saludable. En el cáncer existe un catabolismo proteico aumentado con un consumo de 0.9-1.5 g/Kg/día de proteínas a expensas de aminoácidos ramificados como alanina y glutamina. Un soporte nutricional especializado en etapas iniciales y avanzadas mejora la respuesta al tratamiento oncológicoy el pronóstico de la enfermedad.