Constantemente queremos escuchar esa voz de la intuición para tomar las mejores decisiones en nuestra vida pero algo que he podido notar con el tiempo es que confundimos el ESCUCHAR esa voz con el SENTIR una emoción y ambas son cosas distintas. "Si estás buscando escuchar esa voz de la intuición, deja de prestar atención a lo que sientes".