Danny Marín, guatemalteco apasionado por el arte, la música, el ritmo y las melodías. Desde pequeño descubre la inquietud de poder expresar su realidad y aportarle a la gente algo con lo que se puedan identificar. Su trayectoria de vida es un ejemplo de disciplina, constancia y trabajo duro. Nos motiva a que invirtamos tiempo, dinero y esfuerzo en nuestra pasión y no dejarnos vencer por el miedo hasta que conseguirlo.