Fuerte como una ballena nos volvemos cuando nuestro pensamiento es terco. ¿Quién puede detener a una ballena?. Dios puede hacer que si podamos, que si queramos.. Él puede ser aquel que ponga el querer como el hacer en tu corazón.
Fuerte como una ballena nos volvemos cuando nuestro pensamiento es terco. ¿Quién puede detener a una ballena?. Dios puede hacer que si podamos, que si queramos.. Él puede ser aquel que ponga el querer como el hacer en tu corazón.