El amor y el duelo me ponen frente a lo más propio de mí: la capacidad de aprendizaje, por eso el amor y dolor son en sí mismos la más acabada expresión de la educación que ofrece el vivir.
El amor y el duelo me ponen frente a lo más propio de mí: la capacidad de aprendizaje, por eso el amor y dolor son en sí mismos la más acabada expresión de la educación que ofrece el vivir.