Mauricio comenzó su consumo riendo y terminó llorando en la calle, solo, sin nada. "Pero me fui metiendo, cuando me di cuenta ya a los 15 años ya había tenido dos detenciones"
Mauricio comenzó su consumo riendo y terminó llorando en la calle, solo, sin nada. "Pero me fui metiendo, cuando me di cuenta ya a los 15 años ya había tenido dos detenciones"