Los más viejos podemos distinguir y rechazar malas modas porque conocimos otra formas de vivir, los niños y jóvenes solo conocen esta enferma "modernidad" y no tienen de dónde comparar .
Es nuestro deber enseñarles con nuestro ejemplo las mejores opciones para que sepan qué escoger o a dónde volver si de grandes se equivocan