La energía rápida que se libera en entrenamientos de alta intensidad proviene de la glucosa libre y la almacenada en forma de glucógeno muscular y hepático, esta energía almacenada nos aumenta el rendimiento deportivo de un 2-3% con un retraso en el agotamiento muscular de un 20%. A mayor nivel, intensidad y duración de la actividad física mayor será la depleción de glucógeno muscular, es debido a esto la necesidad de recuperarlo posterior a un entrenamiento y/o competencia deportiva.