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Bienvenid@ al capítulo 37 de «Créeme lo que te digo», el podcast en el que tratamos todas aquellas cuestiones relativas al mundo de la persuasión, el hablar en público y, en general, aquellas habilidades comunicativas necesarias para influir e impactar en los demás.
Habilidades como las que te voy a explicar hoy porque, estamos en la cuarta semana de abril y toca dedicar el episodio a la persuasión práctica. Y precisamente, vamos a hablar de una cuestión absolutamente práctica.
Hoy vamos a hablar de patrones de lenguaje y de cómo conducir una conversación de forma que acabes hablando de lo que a ti te interesa, de lo que tú quieres; eso sí, de una forma suave, elegante y discreta, de forma que nuestros interlocutores no se sientan violentados.
Pero antes, como siempre, déjame que te recuerde que si quieres mejorar tus habilidades comunicativas en Interacción Humana realizamos formaciones y asesoramientos para empresas o de forma individual.
Si tienes alguna necesidad en este sentido y quieres que hablemos envíame un correo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto y enseguida me pongo en contacto contigo.
Venga, vamos con el tema.
De forma natural, cuando hablamos con alguien, lo habitual es que la conversación divague de un tema a otro sin demasiado control.
De hecho, ya he comentado en alguna otra ocasión que lo que más le gusta a nuestro cerebro es divagar; es su forma habitual de funcionar, así que, en cuanto puede, lo hace.
Si mantenemos una conversación con amigos tomando un café, tal vez no importa demasiado si divagamos o no; al fin y al cabo, estar con amigos y charlar con ellos es ya un placer en sí mismo. Aunque, he de reconocer que a mí me pone un poco nervioso saltar de tema en tema.
Pero si mantenemos una reunión o la conversación persigue algún tipo de objetivo práctico más allá del placer de conversar, necesitamos tener cierto control sobre ella porque si no hablamos de lo que queremos, podemos terminar hablando de lo que quieren otros, y eso ya no es una buena idea.
Si me sigues en el podcast o en el blog ya sabes que cualquier conversación que quiera o necesite ser medianamente persuasiva necesita que fijemos un objetivo.
Si no tenemos control cobre la conversación, si no podemos fijar el tema del que queremos hablar o si no podemos reconducirlo, no podremos alcanzar nuestro objetivo.
Por lo tanto, estos patrones que te voy a mostrar puedes utilizarlos cuando:
Antes de entrar en los patrones de lenguaje, déjame que te cuente qué es un patrón conversacional o un patrón de lenguaje:
Por hacerlo sencillo vamos a entender que un patrón es un conjunto de palabras que juntas, forman una unidad de significado muy definida.
Este patrón es una estructura que produce un efecto determinado cuando se aplica porque define una serie de reglas en el lenguaje.
No sé si esta definición te ha ayudado o no a entender qué es un patrón, pero ahora con los ejemplos no te va a quedar la más mínima duda de qué son y, sobre todo, para qué sirven.
Este patrón sirve para hacer girar el foco de la conversación hacia lo que
By Óscar Fernández OrellanaBienvenid@ al capítulo 37 de «Créeme lo que te digo», el podcast en el que tratamos todas aquellas cuestiones relativas al mundo de la persuasión, el hablar en público y, en general, aquellas habilidades comunicativas necesarias para influir e impactar en los demás.
Habilidades como las que te voy a explicar hoy porque, estamos en la cuarta semana de abril y toca dedicar el episodio a la persuasión práctica. Y precisamente, vamos a hablar de una cuestión absolutamente práctica.
Hoy vamos a hablar de patrones de lenguaje y de cómo conducir una conversación de forma que acabes hablando de lo que a ti te interesa, de lo que tú quieres; eso sí, de una forma suave, elegante y discreta, de forma que nuestros interlocutores no se sientan violentados.
Pero antes, como siempre, déjame que te recuerde que si quieres mejorar tus habilidades comunicativas en Interacción Humana realizamos formaciones y asesoramientos para empresas o de forma individual.
Si tienes alguna necesidad en este sentido y quieres que hablemos envíame un correo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto y enseguida me pongo en contacto contigo.
Venga, vamos con el tema.
De forma natural, cuando hablamos con alguien, lo habitual es que la conversación divague de un tema a otro sin demasiado control.
De hecho, ya he comentado en alguna otra ocasión que lo que más le gusta a nuestro cerebro es divagar; es su forma habitual de funcionar, así que, en cuanto puede, lo hace.
Si mantenemos una conversación con amigos tomando un café, tal vez no importa demasiado si divagamos o no; al fin y al cabo, estar con amigos y charlar con ellos es ya un placer en sí mismo. Aunque, he de reconocer que a mí me pone un poco nervioso saltar de tema en tema.
Pero si mantenemos una reunión o la conversación persigue algún tipo de objetivo práctico más allá del placer de conversar, necesitamos tener cierto control sobre ella porque si no hablamos de lo que queremos, podemos terminar hablando de lo que quieren otros, y eso ya no es una buena idea.
Si me sigues en el podcast o en el blog ya sabes que cualquier conversación que quiera o necesite ser medianamente persuasiva necesita que fijemos un objetivo.
Si no tenemos control cobre la conversación, si no podemos fijar el tema del que queremos hablar o si no podemos reconducirlo, no podremos alcanzar nuestro objetivo.
Por lo tanto, estos patrones que te voy a mostrar puedes utilizarlos cuando:
Antes de entrar en los patrones de lenguaje, déjame que te cuente qué es un patrón conversacional o un patrón de lenguaje:
Por hacerlo sencillo vamos a entender que un patrón es un conjunto de palabras que juntas, forman una unidad de significado muy definida.
Este patrón es una estructura que produce un efecto determinado cuando se aplica porque define una serie de reglas en el lenguaje.
No sé si esta definición te ha ayudado o no a entender qué es un patrón, pero ahora con los ejemplos no te va a quedar la más mínima duda de qué son y, sobre todo, para qué sirven.
Este patrón sirve para hacer girar el foco de la conversación hacia lo que