
Sign up to save your podcasts
Or


Un fin de semana que empieza con pizza cargando a un sobrino y termina con unos "tacos de perro" traídos de Nogales es, sin duda, un buen fin de semana. En este episodio cerramos febrero reflexionando sobre el pilar más fundamental de nuestras vidas: la familia. Esa que recibes al nacer por sangre o nombre, y esa otra que vas eligiendo y construyendo con el paso de los años.
La familia es nuestra primera escuela de lealtad, cariño y apodos. Es donde aprendemos a querer incondicionalmente y donde, con la madurez, entendemos que los regaños de antes eran correcciones que venían del amor. Hablamos de la dualidad de ser hermano —ese rol que te obliga a ser bully y protector al mismo tiempo— y de cómo las amistades se transforman en hermandades a través de "pruebas de fuego", desvelos y lealtades que nunca se revelan.
Desde bailar Snoop Dogg con un sobrino de dos años hasta imaginar las futuras aventuras en un Super Sentra, exploramos cómo nos convertimos en una extensión de los que vinieron antes. Somos un lazo al ayer y, al mismo tiempo, el pilar para los nuevos "extraños" que están por llegar a nuestra tribu. Este episodio es una invitación a abrazar a tus seres queridos y a recordarles a tus amigos que, aunque no compartan sangre, ya son parte del legado.
By Jesus PalaciosUn fin de semana que empieza con pizza cargando a un sobrino y termina con unos "tacos de perro" traídos de Nogales es, sin duda, un buen fin de semana. En este episodio cerramos febrero reflexionando sobre el pilar más fundamental de nuestras vidas: la familia. Esa que recibes al nacer por sangre o nombre, y esa otra que vas eligiendo y construyendo con el paso de los años.
La familia es nuestra primera escuela de lealtad, cariño y apodos. Es donde aprendemos a querer incondicionalmente y donde, con la madurez, entendemos que los regaños de antes eran correcciones que venían del amor. Hablamos de la dualidad de ser hermano —ese rol que te obliga a ser bully y protector al mismo tiempo— y de cómo las amistades se transforman en hermandades a través de "pruebas de fuego", desvelos y lealtades que nunca se revelan.
Desde bailar Snoop Dogg con un sobrino de dos años hasta imaginar las futuras aventuras en un Super Sentra, exploramos cómo nos convertimos en una extensión de los que vinieron antes. Somos un lazo al ayer y, al mismo tiempo, el pilar para los nuevos "extraños" que están por llegar a nuestra tribu. Este episodio es una invitación a abrazar a tus seres queridos y a recordarles a tus amigos que, aunque no compartan sangre, ya son parte del legado.