Existe el mito de que a los 50 ya no tenemos ganas de aprender. ¡Mentira! Miradme a mí: creando un podcast, moviendo redes sociales, escribiendo al Ministerio y al Defensor del Pueblo. Mi motivación por trabajar y por ser útil es más grande que nunca.
La diferencia es que ahora no busco "hacer carrera", busco aportar valor. Busco un sitio donde mi ética y mi trabajo bien hecho signifiquen algo.
¿De verdad prefieren un algoritmo frío a una profesional motivada que sabe exactamente lo que hace?.