Mindfulness y los nuevos propósitos.Estamos a principios de una nueva época, en una nueva década y año. Son típicos momentos de ver qué queremos cambiar en nuestra vida. De apreciar lo que queremos conservar y lo que no. Es difícil elegir y persistir en una elección activa. Por ello vamos a ayudarte en ello en este nuevo podcast. A qué llamamos “propósito” Un propósito es aquella rutina, meta u objetivo que queremos cumplir o dejar de hacer. Siempre está orientada mentalmente e hipotéticamente a la maximización de ésta. Es decir, la pensamos e imaginamos en su mejor manera y condición. Con las mejores circunstancias y el viento a favor. Cosa alejada de la realidad, claro. ¿Para qué usamos los propósitos? Los usamos para marcar una dirección y una orientación de acción. También para tener una actitud y una aptitud en consecuencia a éstos propósitos. Con ello tomamos como guía nuestros valores para cumplir con lo que internamente queremos y deseamos. Tanto en el «ser» como en el «hacer». ¿Siempre los cumplimos? ¿Y si no los cumplimos qué ocurre? Se cumplen a veces y otras no. Hay mucho escrito respecto a poner una fecha del año como comienzo de un nuevo propósito. Y pocas veces se toma como efectivo, ya que es muestra de procrastinación. Entonces vamos a trabajar Mindfulness y los nuevos propósitos en conjunto. A través de una visión remota de lo que nos sucede en cada momento. Tomando el «yo observador» como una base en el trabajo de meditación para ello. Sin embargo, incluiremos en nuestras prácticas de atención plena la aceptación. De todos los contenido internos que nos vengan con ello. Cuidado con las expectativas. Reducir a cosas que podamos controlar. y ser humildes Si pudiéramos realizar todo lo que esperáramos cumplir, sería otro mundo en el que viviéramos. En el que estamos, la práctica de Mindfulness y los nuevos propósitos puedes aunarla al conectar con lo que para ti es importante. Reduciendo lo más que puedas las expectativas. Para fijar más tu atención en el presente, en el aquí y ahora. Si no fuera así, se acaba fallando más. Errando en el hacer, por tener la atención dividida. Iniciar rutinas más que objetivos Como psicólogos enfocados en la conducta, te sugerimos que pongas tus esfuerzos en crear rutinas de valor. No en objetivos que cumplir. Y que para ello creas pequeñas rutinas formadas por otras pequeñas acciones fácilmente alcanzables. Para así «motivarte» por alcanzarlas y empujarse a ello poco a poco. Lo radical en éstas cosas raramente funciona. Acaban mal, ya lo sabes