La suplementación con hidratos de carbono es una práctica habitual en el deporte de alto rendimiento o de élite con el objetivo de retrasar la fatiga, optimizar el performance y rendimiento deportivo durante entrenamientos y/o competencias.
También es utilizada en el Fisicoculturismo posterior al entrenamiento para optimizar la absorción de glucosa y aminoácidos, esto es secundario al pico de insulina que se logra posterior a la ingesta de estos nutrientes, el objetivo de esta práctica es reponer las reservas de glucógeno muscular y alcanzar mayor síntesis proteica obteniéndose mayor hipertrofia muscular.