Federico Aparicio es un ejemplo y gran persona a admirar por su estilo de vida y éxito tanto en los negocios como en su vida familiar, social y en su relación con Dios. Hace énfasis en la importancia de llegar a ser feliz y próspero a través de seguir las reglas simples del juego: tener prioridades claras, ser disciplinado en todo lo qué haces, diezmar, dar y ayudar a los demás.