El drama atrae a la mente egóica porque puede utilizarlo en su beneficio. Ya sea como una distracción para no tener que lidiar con nosotras mismas, convirtiendo pequeños disgustos en catástrofes...
El drama atrae a la mente egóica porque puede utilizarlo en su beneficio. Ya sea como una distracción para no tener que lidiar con nosotras mismas, convirtiendo pequeños disgustos en catástrofes...