Todo lo que pasa en tu vida es tu responsabilidad (no culpa). Eso significa que tienes el poder de decidir como interpretas las cosas y, desde un punto más metafísico, como creas tu realidad.
Todo lo que pasa en tu vida es tu responsabilidad (no culpa). Eso significa que tienes el poder de decidir como interpretas las cosas y, desde un punto más metafísico, como creas tu realidad.