Nueva anécdota, se podría decir que es una especie de secuela del relato: "Un día casi normal". En esta ocasión, cambio la piscina por el centro de especialidades de mi barrio, para enfrentarme a las visicitudes de la sala de espera. Espero que lo disfruteis. Como siempre para contactar conmigo, podéis hacerlo en los comentarios o en el mail:
[email protected]Pasaos por mi blog: El reposo del Padawan, para encontrar la versión escrita del relato. Y subscribios y dadle un pulgar arriba, ya que estais.