Eres libre: Esa frase, una y otra vez, martillaba en el pensamiento de Luis quien después de 4 largos años en un penitenciario se acomodaba de vuelta a su colchón y almohada.
Eres libre: Esa frase, una y otra vez, martillaba en el pensamiento de Luis quien después de 4 largos años en un penitenciario se acomodaba de vuelta a su colchón y almohada.