Llena tu mente de todo lo bueno, escoge pensamientos saludables, que te recuerden el poder de Dios para actuar en tu vida y de su gran amor por ti y deja atrás aquellos pensamientos que te hacen sentir derrotados y frustrados.
Llena tu mente de todo lo bueno, escoge pensamientos saludables, que te recuerden el poder de Dios para actuar en tu vida y de su gran amor por ti y deja atrás aquellos pensamientos que te hacen sentir derrotados y frustrados.