Hoy en Plano Cero nos detenemos en un lugar que, aunque durante mucho tiempo estuvo casi ausente, nunca dejó de formar parte de la memoria de Puente Genil: la Ermita de Santa Catalina. No para contar su historia en detalle, sino para reflexionar sobre qué hacemos cuando el patrimonio se ha perdido en lo material, pero sigue vivo en lo simbólico y en lo colectivo.