Pedro llama a los expatriados a regocijarse en el sufrimiento porque esto comprueba su fe, como un fuego que refina, y glorifica a Dios demostrando que El es más valioso que cualquier otra cosa en esta vida.
Pedro llama a los expatriados a regocijarse en el sufrimiento porque esto comprueba su fe, como un fuego que refina, y glorifica a Dios demostrando que El es más valioso que cualquier otra cosa en esta vida.