Podemos ponernos metas físicas, temporales, emocionales; pero la gran meta debe ser Espiritual. Una de las maneras es leer la Biblia y en segundo lugar orar, hablar con el creador, con Dios.
Podemos ponernos metas físicas, temporales, emocionales; pero la gran meta debe ser Espiritual. Una de las maneras es leer la Biblia y en segundo lugar orar, hablar con el creador, con Dios.