Cuando la información llega a nuestros oídos siempre será más fácil aceptar la información negativa porque nuestro cerebro busca como reafirmar dicha información, en cambio siempre genera una resistencia y rechazo a lo positivo.
Cuando la información llega a nuestros oídos siempre será más fácil aceptar la información negativa porque nuestro cerebro busca como reafirmar dicha información, en cambio siempre genera una resistencia y rechazo a lo positivo.