La falta de medicamentos para enfermedades oncológicas, enfermedades psiquiátricas y enfermedades infecciosas ha sido una constante desde el 2011 y ha ocupado los encabezados de las notas en medios de comunicación tradicionales, redes sociales y en conversaciones privadas.
Es importante aclarar que este fenómeno se ha presentado a nivel mundial y se deben buscar soluciones si lo que en realidad interesa es la salud de la población. El utilizar este problema de salud pública identificado hace más de una década como una herramienta para ataque político, ataque personal es una perversidad que debemos identificar así como a quienes deciden ser voceros de una perversa campaña que tiene cualquier interés menos el beneficio de la población