En esta parábola vemos cuatro tipos de personas que responden al Evangelio de distintas maneras, los que tienen un corazón endurecido, un corazón superficial, un corazón dividido, y vemos también a los que tienen un corazón que da fruto.
En esta parábola vemos cuatro tipos de personas que responden al Evangelio de distintas maneras, los que tienen un corazón endurecido, un corazón superficial, un corazón dividido, y vemos también a los que tienen un corazón que da fruto.