Aunque por nuestra experiencia no conocemos la muerte, la Biblia pone a nuestra disposición una ventana para ver lo que hay ahí y una vez más darnos la posibilidad de prepararnos.
Aunque por nuestra experiencia no conocemos la muerte, la Biblia pone a nuestra disposición una ventana para ver lo que hay ahí y una vez más darnos la posibilidad de prepararnos.